Edición refinada que mejora el Blu-ray sin transformarlo radicalmente.
El 4K aporta mayor limpieza en el trazo, mejor estabilidad de color y un HDR que realza especialmente las escenas mágicas.
El sonido es claro y fiel, centrado en la música y diálogos, con poca espectacularidad.
Extras correctos. Una edición elegante que pule la experiencia más que reinventarla.



